El presidente del Cabildo de La Gomera y portavoz de ASG en el Parlamento de Canarias, Casimiro Curbelo, ha afirmado que el llamado ‘Pacto de las flores’ no se “marchitará” con la llegada del otoño y ha señalado que el mismo “dará frutos” durante más de los cuatro años que dure la legislatura.

Así lo ha puesto de manifiesto durante un artículo de opinión difundido a los medios de comunicación en el que ha reconocido que el camino para alcanzar un acuerdo entre PSOE, NC, Podemos y ASG “no ha sido fácil”.

“Pero con voluntad y generosidad –continuó– hemos sabido llegar a un acuerdo basado en un programa social y de cambio que nace bajo la premisa de ser de utilidad, con proyección de continuidad y lleno de vitalidad para hacer una Canarias mejor”.

En este sentido, el gomero entendió que con el pleno de investidura del socialista Ángel Víctor Torres se dará el pistoletazo de salida a cuatro años de un proyecto que se asienta sobre ocho ejes que constituyen la base de la gobernabilidad de Canarias.

Entre estos ejes están la lucha contra la pobreza y la exclusión social; el fortalecimiento del estado del bienestar, potenciando y mejorando los servicios públicos esenciales; fomento de la igualdad de género; y favorecer la creación de empleo y el crecimiento económico.

“ABONAR Y REGAR A DIARIO” EL ‘PACTO DE LAS FLORES’

“Al contrario de lo que opinan algunos, tenemos el compromiso ineludible de abonar y regar a diario para que no marchiten con la llegada del otoño. No es un pacto caduco sino perenne, por lo que mantendrá sus hojas frescas y dará frutos incluso más allá de estos cuatro años”, aseguró.

Curbelo hizo especial hincapié en que los cuatro partidos están ante una tarea “muy complicada pero apasionante”, ya que tienen la responsabilidad de mejorar la vida de los canarios y canarias.

Asimismo, resaltó que “hay mucho por hacer y estamos obligados a hacerlo, así que pongámonos a trabajar desde ya”. “El reloj ya está en hora y tiene cuerda para rato”, concluyó.

Para el representante gomero “es hora de dejar atrás los repetidos esfuerzos por reconstruir los días y los movimientos previos a la firma del acuerdo de Gobierno”.

“Dejar atrás lo que pudo ser y no fue. Lo que tal vez algunos quisieron que fuera. Lo dicho y lo que nunca se dijo. Quién llamó a quién y para qué”, insistió.

Finalmente, comentó que llegó a un “hartazgo” de llamadas que sólo hablaba de aritmética y cuotas de poder, por lo que ha clamado por el regreso a la actividad habitual, “en la que gran parte de mis llamadas son para atender y resolver los problemas reales, los que afectan a la ciudadanía”.